Un mes de Milei: 5 claves de sus mentiras para llegar a ser Presidente

Un mes de Milei: 5 claves de sus mentiras para llegar a ser Presidente

Este miércoles se cumple el primer mes del nuevo Gobierno. Te compartimos cinco claves para entender qué está pasando, a quiénes benefician sus medidas y algunas propuestas para enfrentarlo.

1. Milei mintió prometiendo que el ajuste lo iba a pagar la casta

 

Pero como era previsible, ese cuento duró hasta que ganó las elecciones. ¿Qué es lo que vino después? Un shock de ajuste: devaluación brutal, liberación de precios, ajuste fiscal, y anuncio de más tarifazos.

 

¿Cuál fue el resultado hasta ahora? En 30 días, una inflación de casi 30 %, miles de despidos en el Estado y un índice de pobreza que se calcula que está llegando al 60 %.

 

¿Perdimos todos? No, enseguida te cuento quiénes están ganando y mucho.

 

2. Ahora hay otro verso, que es que “hay luz al final del camino”

 

Habría que seguir aguantando porque después vamos a estar bien. Pero la verdad es que las medidas que tomaron en estos 30 días apuntan a dar vuelta el país a favor de los poderosos y ahora nos quieren convencer de que desregulando la economía para que el mercado haga lo que quiera con nuestra vida, con los alquileres, con los precios de todo, privatizando todo lo que puedan, sacándonos más derechos a los trabajadores, atacando la protesta social, destruyendo aún más las jubilaciones, desfinanciando la educación y la salud, aumentando el saqueo y la destrucción del ambiente… va a favorecer a las mayorías. Pero la verdad es todas estas medidas apuntan a dar vuelta el país a favor de los poderosos.

 

 

3. El tercer gran verso: viva la Libertad, carajo

 

Tanto que se llenaron la boca, ahora resulta que Milei quiere gobernar como un rey. No estoy exagerando. Con el Decreto de Necesidad y Urgencia con el que quieren hacer todos estos cambios buscan pasar por encima del Congreso Nacional. Eso no solo es ilegítimo, sino que también es ilegal. Y con la Ley Ómnibus el Gobierno le pide al Congreso “facultades delegadas”, que traducido es casi lo mismo que cerrarlo. Además llegan al extremo de proponer que una reunión de 3 o más personas en la calle sea considerada un delito no excarcelable.

 

Ah, y si no te gusta, para eso está Bullrich con su protocolo para reprimirnos. Viva la monarquía, carajo!

 

4. Cuarta: “no hay plata”

 

Lo repiten todo el tiempo, pero es totalmente falso que “no hay plata”. ¿Sabes quiénes la tienen y siguen ganando mientras nosotros nos hacemos más pobres? Las alimenticias que remarcan precios todos los días, las privatizadas que suben tarifas, las petroleras, los bancos, las cerealeras, los grandes propietarios del campo.

 

También vinieron del FMI para garantizar que este plan de ajuste sea para pagar la deuda ilegal. Para ellos sí hay plata.

 

Plata hay: Habría que pasarle la motosierra a ellos.

 

Como dijo Myriam Bregman: “Milei es un gatito mimoso del poder económico”

 

5. Pero hay una buena y es que la resistencia no se hizo esperar

 

El 20 de diciembre salimos a las calles desde la izquierda junto al sindicalismo combativo y los movimientos sociales opositores, a pesar de las amenazas de represión de Bullrich.

 

Esa misma noche comenzaron los cacerolazos, que se repitieron los días siguientes. En distintos barrios se empezaron a formar asambleas populares.

 

Es tanto el descontento, que hasta la CGT tuvo que activar, esos que no movieron un dedo en los últimos 4 años a pesar de que el ajuste de Alberto, Massa y Cristina dejó la pobreza en un 45 %. Ahora llaman a un paro nacional con movilización para el 24 de enero. Y a pesar de los burócratas, es una oportunidad para que se sienta la enorme fuerza social de la clase trabajadora contra estos planes.

 

La izquierda está dando la pelea en el Congreso con sus diputados, y también organizándose junto a los sectores combativos para participar en un bloque independiente en la marcha de ese día. Es importante que el paro sea contundente y para eso tenemos que tomarlo en nuestras manos y organizarnos desde abajo en asambleas en cada lugar de trabajo y en cada barrio, sin ninguna confianza en las conducciones de la CGT y la CTA ni en diputados dispuestos a entregarnos en la rosca, y también para exigir que después del 24 se continúe con un plan de lucha hasta voltear el DNU y todas las leyes y medidas de ajuste.

Compartir

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *