2023 Ruben Garcia con estructura propia

2023 Ruben Garcia con estructura propia

‘Sí quiero’, contestó Rubén García sin pausa siquiera para respirar. Está resuelto a ir por la reelección en 2023 y entendió que es momento de decirlo públicamente desde ahora.

para ganar su propio espacio frente a los embates de otros aspirantes con peso específico dentro del oficialismo y mayor proximidad con Sergio Uñac. La pandemia le jugó una mala pasada y la interna peronista también hizo su parte. Para ambas circunstancias ha encontrado la receta y está trabajando políticamente en consecuencia.

El Secretario de Estado de Seguridad, Carlos Munisaga, y el Defensor del Pueblo, Pablo García Nieto, son desde ahora los rivales que aparecen en el horizonte no tan lejano del 2023. El dirigente ibarrista retomó su trabajo territorial en Rawson y se ocupó de hacerlo saber en sus redes sociales.

Aclimatado ya a la función en el gabinete y en la antesala de las elecciones legislativas de 2021, Munisaga volvió a caminar por las veredas del departamento en busca de reactivar su proyección. Luego llegó la segunda ola de contagios y puso la política en pausa. También hubo un pedido específico de Uñac de bajar las ansiedades. Faltan dos años todavía para discutir la Intendencia.

García Nieto nunca desarmó su espacio Rawson Nuevo, con el que compitió en la primaria de 2019 y perdió frente a García. Mantuvo toda su maquinaria en funcionamiento, listo para volver a hacer el intento. Se propuso para integrar una lista en 2021 si fuera necesario. Y dejó latente su intención de llegar al municipio en un par de años.

Aparte está la Junta Departamental del Partido Justicialista, bajo la conducción del joven Marcos Andino, actual funcionario del Ministerio de Desarrollo Humano. García fue candidato a ese cargo partidario por la lista giojista, sin embargo esta vez le tocó perder. Sucedió el domingo 15 de marzo de 2020.

Así la conducción política de Rawson quedó absolutamente dividida entre varios caciques. Esto posibilitó que aparecieran anticipadamente las apetencias para 2023, aunque el intendente recién esté cursando su primer mandato. García sabe que tiene una carta que solo él puede jugar: la gestión municipal.

El intendente tomó días atrás una decisión drástica al cambiar a su secretario de Servicios. Reconoció que falta limpieza. En un tema tan sensible para los vecinos no se puede permitir fallar. Su primer año y medio de administración se vio afectado por la pandemia, le quedan dos y medio para remontar en la consideración del electorado.

Hace aproximadamente un mes, salió eyectado de la Secretaría de Servicios Jorge Quiroga y en su lugar ingresó Ernesto Mestre. Fue una señal inequívoca de un intendente que empieza a ajustar clavijas.

Una fuente de su entorno reveló que la estrategia es ganar puntos de aprobación para, llegado el 2023, ser un interlocutor necesario para cualquiera que tenga aspiraciones dentro del oficialismo. ‘Que vengan a negociar ellos y no tenga que ir a negociar él’, sintetizó el vocero. Es básicamente romper la horizontalidad actual en Rawson, recuperar la verticalidad de otros tiempos y que la cúspide sea naturalmente el intendente.

Recursos no le faltan. Tiene una asignación generosa en el régimen de coparticipación municipal, además de las partidas mensuales por el Fondo de Emergencia y el Fondo de Desarrollo Regional para avanzar en asfalto e iluminación. Con esa espalda financiera otorgó a partir de mayo un incremento salarial a los trabajadores del 30 por ciento, de una sola vez. Sintonizar bien con los empleados siempre fue un paso indispensable para cualquier jefe comunal con pretensiones de continuidad.

Nace el ‘rubenismo’

Mejorar la gestión es apenas la mitad de la receta. La parte restante es de carácter absolutamente político y consiste en la construcción de su propio espacio militante. Aunque no tenga nombre, podría llamárselo ‘el rubenismo’. Ese neologismo ubica bastante bien el sitio en el que empieza a inscribirse la estructura: por afuera del giojismo de donde surgió García y alineado con la conducción de Uñac.

En la intimidad, el intendente se quejó del frío trato que ha recibido de quienes fueron sus mentores, según dijo una fuente muy cercana. Particularmente se alejó de Juan Carlos Gioja, actual diputado departamental y antecesor suyo en el Palacio de Villa Krause. García fue secretario de Obras durante la gestión giojista. Su postulación surgió dentro de ese espacio para rivalizar con García Nieto. Pero un par de años después el vínculo se ha deteriorado. Por el contrario, en el entorno rubenista destacaron que Uñac siempre tuvo gestos de contención.

Durante toda la pandemia desde Casa de Gobierno hubo un contacto fluido con la Municipalidad de Rawson. También luego del terremoto del 18 de enero. Fue el propio Uñac quien llamó a García a su teléfono particular a las 2 de la madrugada. El intendente se encontraba fuera de la provincia en ese momento, preocupado por las noticias que recibía a la distancia y por la imposibilidad de regresar hasta conseguir un vuelo. El gobernador tuvo una actitud comprensiva y le dijo que iba a manejarse con los funcionarios a cargo hasta que pudiera volver.

Al rubenismo le hace ruido la posibilidad de que Juan Carlos Gioja intente un regreso a la Intendencia, ya sea en primera persona o con algún otro referente. ‘Quieren volver los mismos de antes’, se quejaron en el entorno del jefe comunal. El actual presidente del Concejo Deliberante, Juan Carlos Salvadó, es uno de los  dirigentes que García identifica con esa vieja guardia que se debe renovar. La tensión entre ambos ya es indisimulable.

Tuvieron un quiebre en julio del año pasado, cuando Salvadó convocó a paritaria a los municipales de SUOEM que estaban de paro, mientras Rubén García había acudido a la Subsecretaría de Trabajo para dirimir el conflicto. El concejal giojista se involucró en un asunto de competencia del Ejecutivo con el argumento de que la crisis había desbordado al jefe comunal. La herida dejó cicatriz.

De inmediato García comenzó a edificar su estructura. ‘Pensaron que yo no tenía vida propia y se equivocaron’, le escucharon decir días atrás. Sin embargo, por el momento esta interna será disimulada hacia afuera, por obvias razones: la tolerancia social está al límite, entre el crecimiento de contagios y la asfixia económica.

El realineamiento

El pasado viernes en Banda Ancha (lunes a viernes de 8 a 12 por Canal 13), Rubén García dejó algunas sentencias claras acerca de este relanzamiento. ‘No me puedo aislar de un proyecto de gobierno provincial y de un proyecto de gobierno nacional que son justicialistas. Si no, me tendría que ir a otro partido’, sostuvo. Intentó así salir de la confrontación entre giojismo y uñaquismo que lo tuvo como fusible hasta ahora.

‘Yo creo que tenemos que limar asperezas, acercar posiciones y trabajar en pos de un proyecto de gobierno que nos costó tanto. No volvernos a pelear y dividirnos’, agregó.

Pero fue más allá al plantear un alineamiento orgánico con Uñac. En boca suya tuvo doble significación, debido a su origen y toda la historia transcurrida. ‘Yo creo que tenemos un proyecto de gobierno y es el que conduce el gobernador y presidente del Partido Justicialista de San Juan’, manifestó.

Y dejó un mensaje para los ansiosos. ‘Tenemos que ser conscientes y no saltar años. Parece que el 2022 no existiera. Tenemos que concentrarnos en el 2021, en estas legislativas intermedias. Tenemos que reforzar la gestión del gobernador y también del presidente Alberto Fernández’, disparó.

Rawson es uno de los bastiones del justicialismo en materia electoral. Por su población tiene un alto impacto en el padrón provincial y junto con Chimbas son la apuesta para equilibrar el eje Este-Oeste que siempre resulta esquivo para el peronismo, sobre todo en comicios de mitad de mandato.

Este año habrá una posta interesante para medir los niveles de acompañamiento que conserva el oficialismo en cada jurisdicción. Uñac ha planteado el carácter plebiscitario tanto de su gestión como de cada uno de los intendentes, en esta oportunidad. Por lo tanto, García podrá exhibir como propios los guarismos que obtenga, sean generosos o no tanto.

Pero habrá cuerda para rato en el debate interno, porque tanto Munisaga como García Nieto y Andino saldrán a trabajar por su cuenta, cada uno con lo que tiene. Es previsible que Uñac los ordene y les encomiende unificar esfuerzos. Dejar el 2023 para más adelante. Falta tanto y tan poco al mismo tiempo.

Fuente. tiempodesanjuan.com.ar

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